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miércoles, 3 de junio de 2020

Jesús en las misiones




Por: Erika Jimenez. TB Libertad, RD

Comentario de Marcos 1:35-45  

Jesús recorre Galilea predicando y Sana un leproso

En estos versos, vemos la dependencia de Jesús hacia la oración, a pesar de que el día anterior había tenido muchas actividades eso no fue impedimento para que él se levantara muy de mañana y fuera a un lugar aparte a orar, la oración para nosotros debe ser una prioridad.  Un cristiano sin oración es un cristiano débil, que con cualquier circunstancia de la vida cae, la oración para nosotros debe ser una prioridad sin importar cuán complicado pueda ser nuestro día, vemos como Jesús a pesar de que iba a tener otro día lleno de actividades y de milagros, vino delante del Padre para estar en comunión con él y si el mismo Jesús vio la importancia de venir delante del Padre y tener comunión con El, que más seremos nosotros.

Vemos más adelante que Jesús cumple su misión, sin perder su dirección, Jesús no podía quedarse en una sola ciudad para dedicarse a las sinagogas de allí, ese no era su propósito. Tal vez la gente estaba muy entusiasmada, tal vez se llenaron de muchas expectativas con el hecho de que Jesús estuviese en medio de ellos sanando enfermedades, pero estas expectativas, cuales fueran, no estaban de acuerdo a la misión de Jesús, quien vino a: proclamar la salvación.
A partir de versículo 40 vemos como Jesús sana a un leproso y es bueno recordar algunas cosas en base a esto como son:

1 En tiempos de Jesús, la palabra lepra era usada para prácticamente todo tipo de enfermedades de la piel.

2 A los leprosos se les requería que vivieran solos y mantuvieran una distancia de cincuenta pasos lejos de otra persona (social).

3 Algunas de estas enfermedades no tenían cura conocida, y por eso se les temía. Algunas eran altamente contagiosas, (como el Covid19) así que se requería que los leprosos vivieran en lugares aislados. (Lev. 13:45-46)

 4 La persona afligida por la lepra no podía trabajar, pues entre la enfermedad y la distancia social se dificultaba, y por lo tanto se le reducía a pedir limosna. 

5 Si la persona con lepra tocaba a otra persona o era tocada por alguien, se consideraba que esa persona estaba impura o inmunda hasta que se le examinara y fuera pronunciada limpia por el sacerdote.

Tomando esto en cuenta, vemos como este leproso viene a Jesús implorando sobre sus rodillas. Es claro que traspasa el límite de cincuenta pasos, que se suponía que debían mantener, porque Jesús extiende su mano y lo toca. El leproso dice, “Si quieres puedes limpiarme" y Jesús vemos como le dice "quiero, se limpio" y vemos también como le extiende la mano y le toca al momento de decir estas palabras y bueno recordemos si una persona tocaba a un leproso se consideraba contaminada, pero, aquí vemos que paso lo inverso, es decir, él le transmite su sanidad y santidad y no del modo contrario.

Aplicación

  •  La oración debe ser una total prioridad en nuestras vidas.  Jesús lo hacía a cualquier hora, en este texto lo vemos muy de mañana.
  •  No hay enfermedad que el Señor no pueda sanar, en nosotros debe haber también un deseo de ser sanos ya sea físicamente o espiritualmente hablando. 

  • En su voluntad él tiene el poder de sanar y dar vida a lo muerto como el corazón perdido de aquel que no tiene a Cristo en su corazón.

  • Así como este leproso se contagió de sanidad y santidad al momento de estar con Jesús y el sanarlo así mismo cuanto más tiempo pasamos en la presencia del Señor más nos contagiados de santidad y sanidad.

Algunos apuntes tomado de:
(https://sermonwriter.com/espanol-exegesis/marcos-140-45/)  https://www.google.com/amp/s/notasdelevangelio.wordpress.com/2015/09/20/marcos-135-39-cumpliendo-la-mision/amp/



sábado, 11 de abril de 2020

Lo que verdaderamente Importa


Hacer el bien y sin mirar a quien


Texto a leer Marcos 3:1-12 (dale Click al texto e ir al vinculo para la lectura)

Por Katherine Rodríguez 


Ezequiel 11:19En la porción de hoy me llama mucho la atención cómo se siente Jesús ante la actitud y el estado de los corazones de aquellos que deseaban acusarle. Había un hombre que tenía la mano seca, un hombre que padecía y no era capaz de usar su mano ni siquiera para tomar un objeto. Un hombre que sufre porque sus manos secas se agrietan, le pueden picar, pelar, hincharse, cortarse... Pero lo único que a los fariseos les importaba era ver si Jesús iba a sanarle en día de reposo para ver si tenían oportunidad de acusarle.

¡Y un hombre sufre ante sus ojos y no les interesa!

Jesús los enfrenta, preguntando si acaso es Justo hacer bien día de reposo o si hacer mal. Pero ellos guardaban silencio. Porque esas palabras no les tocaron, no sintieron compasión de pensar: ‘’Jesús tiene razón, este hombre ante nuestros ojos padece. Es correcto hacer el bien’’.
Es en este momento en que Jesús se entristece por la dureza de sus corazones. Se siente decepcionado, y aun así, sana la mano del hombre. Inmediatamente los fariseos fueron ante el concilio para acusarle.

¿Cómo se siente Jesús con el estado de nuestro corazón?
El hermano, la hermana en Cristo no puede ver tu corazón. Dios lo ve.
¿Puede ver en ti un corazón blando ante su palabra, ante la perdición de este mundo?
¿O tenemos uno endurecido a causa del pecado, que ninguna predicación es capaz de con movernos?

Pidamos a Dios un corazón conforme al suyo!

Mirando más del pasaje:  por Carlos Mercado.

Una vez más vamos a ver el constante problema entre Jesús y los fariseos ya que ellos buscaban atreves de los milagros  y la forma como Jesús hablaba, para cuestionar y estar amparados sobre la ley,

Aquí aparece la palabra (sinagoga), que era el lugar donde  los judíos se reunían para la celebración e interpretación de las escrituras, y cuando Jesús entra allí hay una persona que tiene una (mano seca) la biblia no registra el por qué este hombre tenía este mal.

Los fariseos no buscaban a Jesús para aprender de él, ellos siempre andaban buscando una oportunidad para acusarle.

Jesús enfrentó a los fariseos y les preguntó si es ¿lícito?   Jesús estaba forzando a los fariseos  a que examinaran sus corazones referentes a sus tradiciones y el día de reposo. A pesar de las dureza de los corazones de los fariseos y que era día de reposo Jesús realizo el milagro y fue restaurada la mano del hombre.

Ahora aplicando a nosotros estos versos ¿qué podemos sacar?
Nos lleva a revisar nuestros corazones a que estén sensibles a la  palabra de Dios, y a las necesidades de los demás, tanto espiritual como física, aprendemos que muchas veces nos volvemos religiosos como los fariseos. 
Y en los demás versos vemos como Jesús es seguido por una gran multitud y sabemos que la mayoría de estas personas seguían a Jesús por los beneficios que podían recibir de Él, y no por la salvación de sus almas.
Que sea nuestro deseo buscar a Jesús de todo corazón no para recibir beneficios, sino porque ya Él nos regaló la salvación.

Autores:  Katherine Rodriguez, Templo Biblico Ens. Libertad. Stgo, RD
              Carlos Mercado, Templo Biblico, Ens. Libertad, Stgo. RD